Incidente boca Riber
Copa Libertadores
Superfinal Boca-River: el enésimo fracaso del país barrabrava


El problema no es el fútbol. El problema es la Argentina. El país barrabrava que no puede resolver los dilemas de una adolescencia que lleva doscientos dos años. No puede controlar las marchas piqueteras que paralizan la Ciudad cien días al año. No puede frenar a un centenar de violentos con la camiseta de All Boys. Y no puede evitar que otra banda de forajidos con la camiseta de River le rompa los vidrios a piedrazos al micro donde viajaban los jugadores de Boca para jugar la superfinal.
El megaevento que nos iba a mostrar como un ejemplo ante el planeta. Un modelo de lo que puede la pasión argentina. Esa que mostramos con orgullo en cada Mundial. Pero la realidad nos golpeó en la cara desde el primer botellazo. Eso somos. Una sociedad con enormes dificultades para lograr la utopía de la convivencia.

Incidentes en River. Federico Imas
Porque los errores y las desgracias tienen múltiples culpables. El Gobierno nacional y el de la Ciudad que no pueden armar un operativo de seguridad mínimamente eficaz. Y se echan la culpa unos a otros por los errores.
Los clubes que conviven con sus barrabravas. Los de River, que revenden entradas que les regalan sus dirigentes. Y los de Boca, que arman paquetes turísticos para que los extranjeros vivan la sensación extrema de estar cerca de la muerte en las tribunas. La policía que nunca aciertan el lugar correcto donde tirar los gases lacrimógenos. Y los jueces que dejan salir a los barrabravas al primer llamado de un dirigente influyente. Y a veces ni siquiera eso.
Es una cadena perversa ytodos sabemos que no tiene final feliz.
Claro que la corrupción, la desidia y la inoperancia de la dirigencia argentina no serías tan nocivas si no tuvieran el correlato desgraciado de esta sociedad intolerante.
Una sociedad que ha aprendido muy poco en 35 años de democracia. Las tragedias de las dictaduras, de la violencia armada, del terrorismo de Estado, de los desaparecidos, del 2001 y de tantos episodios nos enseñaron muy poco. Los argentinos seguimos conservando esa capacidad única para convertir en enemigo al que tenemos al lado.
Eso es lo que hicieron los hinchas de River que atacaron porque sí a los jugadores de Boca. Porque al enemigo hay que odiarlo y hay que lastimarlo en cualquier circunstancia. Hay un huevo de la serpiente que espera siempre para estallar en la Argentina. Esta vez fue por un partido de fútbol. Mañana puede ser por cualquier otra cosa.

Graves incidentes en el monumental. Foto: Federico López Claro
Este es el escenario con el que el país barrabrava aguarda a los hombres y mujeres más poderosos del planeta para la Cumbre del G-20. Que está acá nomás, a la vuelta de la esquina, desde el próximo jueves.
Serán estos dirigentes, estos policías y seremos todos nosotros los que tendremos que pasar el enésimo examen de convivencia. Ese mismo que reprobamos una y otra vez. Y que nos ha erigido en el mundo como un extraño laboratorio del fracaso.
TE PUEDE INTERESAR
DEPORTES - FÚTBOL
DEPORTES - FÚTBOL - BOCA JUNIORS

Papelón en Núñez
River-Boca: qué dice el reglamento de la Libertadores en caso de que la Supefinal se suspenda por incidentes
DEPORTES - FÚTBOL
DEPORTES

Papelón internacional
Superclásico: Qué dicen los medios del mundo sobre la agresión al micro de Boca Juniors
DEPORTES
entrada de Pablo notero @ noviembre 24, 2018
0 comentarios




0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio